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Detectar la causaLo importante es detectar la causa de la esterilidad y escoger el tratamiento más adecuado. Los avances médicos ofrecen la posibilidad de tener un hijo a las parejas que no han podido espontáneamente.Eso sí, hace falta paciencia y, en determinados casos, designar a los tratamientos parte del presupuesto familiar. Muchas veces es necesario probar con distintos métodos para conseguir el embarazo. Es frecuente encontrar parejas que llevan años y muchos intentos, pero un gran número de ellas (más del 50 por ciento) logran en algún momento el embarazo. Además, la investigación avanza muy rápidamente en estas técnicas. El problema es de la mujerLas causas son múltiples:1- Infecciones vaginales que hayan afectado a las trompas. 2- Problemas inmunológicos o genéticos. 3- Determinados trastornos metabólicos que podrían impedir la gestación. Se realizarán las pruebas necesarias para identificar el problema.
Las posibilidades de embarazo van disminuyendo con el paso del tiempo. La infertilidad de las mujeres entre 20 y 34 años oscila entre el 9 y el 13%; en mujeres entre 35 y 39 años, se estima en el 25% y en de las de 40 años o más, en el 27%. Hay varias razones que impiden concebir a las mujeres mayores:
El problema es del hombre
Los estudios que se realizan en las parejas que no pueden tener hijos evidencian en muchos casos problemas en el hombre. Normalmente se deben a una baja calidad de los espermatozoides provocada, entre otras causas, por el estrés, los medicamentos o determinadas infecciones.
También es posible que el problema no sea la calidad sino la cantidad, algo que puede existir desde el periodo embrionario o haberse modificado en la edad adulta. Las pruebas Una vez establecido el diagnóstico y detectado el problema que impide a la pareja tener un hijo, el especialista os informará de las técnicas y tratamientos disponibles para conseguir un embarazo. Tratamiento hormonalEs la primer medida que se suele llevar a cabo.Se trata de un tratamiento farmacológico y los medicamentos deben tomarse durante unos días determinados especificados por el especialista.Estos fármacos aumentan el nivel de las hormonas esenciales para conseguir la fecundación. A partir de los resultados de los controles sanguíneos, el médico indica a la pareja los días más apropiados para mantener relaciones. Inyección intracitoplásmática de espermatozoides (ISCI)
Es el método más utilizado actualmente en los casos de infertilidad masculina. Una vez obtenida una prueba de semen se analiza el esperma con el fin de seleccionar los espermatozoides idóneos a la espera de la llegada de los óvulos.
Si en la eyaculación no hay espermatozoides o no son suficientes, se recogen del testículo mediante una pequeña intervención que dura alrededor de 20 minutos y se lleva a cabo con anestesia local. Mientras la mujer sigue el proceso de estimulación ovárica y captación de los óvulos mediante una punción a través de la vagina. Una vez obtenidos, el espermatozoide se lleva al interior de una pipeta y con la ayuda de los "micromanipuladores", se introduce en el interior del óvulo. Si la fecundación tiene éxito, se implanta en el útero de la mujer. Transferencia de gametos en las trompas de Falopio (GIFT)Es una técnica alternativa para aquellas mujeres que no tienen las trompas obstruidas. Los primeros pasos son semejantes a la FIV. Una vez recogidos los óvulos, se vigila cómo evoluciona su maduración al microscopio y cuando se considera adecuada, los óvulos y los espermatozoides se recogen por separado y con un catéter fino se transfieren a las trompas de Falopio por medio de una laparoscopía.La diferencia entre FIV y GIFT es el lugar de fertilización. En la primera, la fertilización se produce en el laboratorio mientras que en ésta debe ocurrir en las trompas. Este proceso dura ( depende del número de ovocitos a recoger) entre 30 y 60 minutos La Fertilización in Vitro (FIV)Es un proceso de reproducción asistida que consiste en obtener los óvulos por vía vaginal guiándose por una ecografía. Se fecundan en el laboratorio con espermatozoides de la pareja o de un donante y cuando se inicia la multiplicación celular los embriones se transfieren al útero. No se implantan más de cuatro para evitar los embarazos múltiples.La obstrucción de trompas es la razón más habitual para realizar una FIV aunque se indica también en casos de endometriosis, si existe disminución del número de espermatozoides o estos son de mala calidad, o algún miembro de la pareja padece problemas inmunológicos o incluso infertilidad de causa desconocida. Antes de realizarse, normalmente se administran fármacos para aumentar el número de óvulos susceptibles de ser fecundados y poder transferir más de un embrión, aumentando así las probabilidades de embarazo. Los embriones no transferidos se congelan ("criopreservación") y pueden utilizarse en ciclos posteriores. Para captar los óvulos se introduce una sonda ecográfica para ver los ovarios y una aguja con la que se recogen los óvulos. Puede hacerse con anestesia local, pero es preferible utilizar la anestesia general suave. Con anestesia local, la mayoría de las mujeres experimentan dolores leves y en algún caso un dolor más fuerte que puede combatirse con analgésicos. Después, pueden quedar molestias durante unas horas similares a las que se producen en una ovulación normal. La duración del proceso es variable en función del número de folículos que sea necesario "pinchar". Normalmente dura entre 20 y 40 minutos. Para fertilizarlos, los ovocitos se dejan en el laboratorio en un medio adecuado para su conservación. Mientras tanto, se recoge y prepara la muestra de espermatozoides eliminando aquellos que no sean válidos. Aproximadamente se añaden 100.000 espermatozoides por cada óvulo en un proceso que dura de 4-6 horas en el laboratorio. Cuando se produce la fertilización, los "pre-embriones" se ven a través del microscopio y se dejan crecer durante 24-48 horas más en el laboratorio. Cuando hay entre 2 y 8 células se transfieren al útero de la mujer con un catéter. Este proceso solo dura unos minutos y no es doloroso. Después, conviene reposar de 20 a 30 minutos para después mantener una vida normal, incluidas las relaciones sexuales. |