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EpiduralEn realidad, es más apropiado hablar de analgesia que de anestesia, pues lo que produce es un alivio de los dolores, no una insensibilización total.Tiene un índice muy bajo de complicaciones y efectos secundarios. Las estadísticas han demostrado que sólo se producen bajadas de la tensión arterial, temblores o dolor de cabeza en un 1% de los casos, y los mareos o sensación de dificultad al respirar son prácticamente inexistentes. Por último, todos los expertos están de acuerdo en que es prácticamente imposible que cause parálisis o lesiones medulares. Así funcionaSe administra cuando las contracciones están bien establecidas y se producen de forma regular. Esto suele ocurrir a partir de los cuatro o cinco centímetros, pero en ocasiones se puede poner desde los dos o tres.No es recomendable administrar la anestesia en una fase muy temprana ya que existe el riesgo de que se alargue el proceso de dilatación. El anestesista es el encargado de administrarla, y es quien te indicará la postura que debes adoptar. Debes permanecer sin moverte unos segundos para que la anestesia penetre rápidamente.
Allí se introduce un catéter (un tubito muy fino) a través del cual se administra la medicación. Todo este proceso no dura más de 10 minutos. El efecto no se nota inmediatamente. Aparece de forma progresiva y el alivio completo se logra a los 20-30 minutos. Sus efectosLa ausencia de dolor es el principal efecto. También se nota cierta insensibilización de cintura para abajo y es posible tener cierto grado de adormecimiento o pesadez en el vientre y la parte superior de los muslos.Este efecto durará el tiempo que sea necesario ya que la dosis se va regulando durante el transcurso del parto. Sólo unas horas después de que haya nacido el bebé se recupera la sensibilidad habitual. Podrás levantarte normalmente y dar de mamar a tu bebé si lo deseas. Parece comprobado que el periodo de dilatación es más breve con epidural. La relajación que produce no tener dolores facilita la eficacia de las contracciones. Sin embargo, estadísticamente se ha observado que la fase expulsiva suele prolongarse, aunque no lo suficiente como para perjudicar al bebé. Ventajas de la epiduralLa ventaja de este tipo de analgesia es que puedes llegar al final del parto bastante descansada por lo que podrás pujar sin mayores problemas, siempre que sigas las indicaciones del ginecólogo y de la partera.En realidad no se sienten esas ganas "imperiosas", pero con el entrenamiento adecuado recibido en las clases de preparto no tendrás ningún problema. Otra ventaja es que si aparece alguna complicación durante el curso del parto que indique la realización de una cesárea, es probable que se aproveche la anestesia epidural para la intervención, siempre que el equipo médico no prefiera emplear la anestesia total. Cuando se empezó a emplear esta anestesia se observó que aumentaron el número de partos instrumentales. Hoy, la diferencia no es significativa. Gracias a la preparación de la madre y al control de la dosis de anestesia durante el periodo expulsivo se ha evitado el uso de fórceps o ventosas Contraindicaciones y complicacionesLa epidural está contraindicada si se detecta una infección generalizada, o la madre tiene problemas de coagulación sanguínea.Los problemas en la columna (escoliosis, hernia…) no impiden, en principio, su administración, pero es necesario informar al anestesista. Las complicaciones son muy raras. Si el pinchazo no se aplica correctamente puede que aparezca dolor de cabeza en un 1 por ciento de los casos durante algunos días o un ligero adormecimiento en las piernas. Puede que haya una bajada de la tensión arterial durante el parto pero las estadísticas lo refieren en menos del 5% de los casos. Es posible que tardes en orinar. Al eliminar las sensaciones en el vientre, a veces se pierde el control de los esfínteres y para evitarlo, se suele poner una sonda. Según diversos estudios, la analgesia epidural no ha incrementado el número de cesáreas. |