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PostParto

Los primeros 40 días después del parto

El puerperio, o posparto, es el periodo que se extiende desde el final del parto hasta seis semanas posteriores. Son los días que necesitará el organismo para recuperarse.

Comienza una fase de adaptación física y también psicológica: debes prepararte para asumir los cambios que aparecerán en tu vida desde ahora.

Para recuperarte, es esencial dormir y descansar. Si el bebé no te deja hacerlo por las noches, puedes y debes aprovechar los muchos momentos de descanso que él tenga a lo largo del día.

Deja en segundo lugar las tareas de la casa. Primero tú y tu hijo. Luego lo demás. Para ayudarte en la recuperación, los expertos han desarrollado una serie de ejercicios muy eficaces para recuperar la tonicidad muscular y ayudarte a recuperar poco a poco la línea.

Nada de dietas hipocalóricas, especialmente si estas dando de mamar al bebé, y nada tampoco de gimnasia a todas horas. Lo que has ganado en nueve meses tendrás que perderlo poco a poco.

Las primeras horas después del parto, lo más frecuente es que te lleven a tu habitación donde te indicarán que permanezcas acostada boca arriba con las piernas extendidas al menos durante tres horas.

El útero tiene que contraerse para evitar que pierdas demasiada sangre. El ginecólogo vigilará durante las primeras horas que el útero esté duro y que el sangrado sea normal.

Siempre se sangra después del parto, aunque este haya sido con cesárea. Se trata de pérdidas formadas por sangre y secreciones del interior del útero, del cuello y de la vagina.

En las primeras horas son más abundantes, de color rojizo y es muy probable que aparezcan coágulos. No debes utilizar tampones durante los primeros días.

La primera deposición podrá retrasarse hasta tres días después, ya que el día del parto el intestino se ha vaciado por completo.

Si después de esos días aún no lo has conseguido, tal vez te den un laxante suave.

El cuidado de las mamas después del parto

Es muy importante haber decidido amamantar a tu bebe, ya que la lactancia natural favorece la relación afectiva entre madre e hijo.

En este caso, deberás lavarte las manos antes de dar el pecho a tu hijo. También es recomendable que antes y después de cada toma, laves los pezones con agua y jabón neutro.

Para preparar el pecho para la lactancia es conveniente, ya durante el embarazo, nutrir e hidratar la piel de los pezones y areola, utilizando una crema hidratante; una vez que comiences con la lactancia puedes seguir realizándolo entre tomas ya que la piel la absorberá rápidamente.

Si tienes los pezones muy sensibles o poco formados o hundidos, antes de cada toma dales un masaje y agarra el pezón para que sobresalga y se acostumbre a los estímulos. Observaras que durante el masaje puede salir un poco de leche, esto facilitará la toma.

Si después de cada toma el pecho sigue lleno, vacíalo con un sacaleches para evitar que aparezca mastitis.

Debes llevar corpiños apropiados a la nueva dimensión del pecho las 24 horas del día. Date ligeros masajes debajo del pecho, desde afuera hacia adentro o de abajo hacia arriba. Estos masajes durante la lactancia, hacen que los músculos pectorales mantengan el tono necesario; podrás mejorar su estado con ejercicios.

Las grietas en los pezones suelen deberse a una mala postura en la succión del bebé. Son muy frecuentes y, si la irritación es importante, incluso será necesario suspender la lactancia hasta que la cicatrización sea completa.

El cuidado de los puntos - Episiotomia

Si te han efectuado una episiotomía, lávate la zona con agua y jabón neutro, dos o tres veces al día, de adelante hacia atrás.

El lavado se debe repetir siempre que haya una defecación y, de ser posible, cuando orines.

Sécala con gasas dando pequeños toques y termina con un secador de pelo hasta que quede perfectamente seca. Utiliza compresas de algodón y cámbiate frecuentemente, para evitar la humedad en la zona.

Si alrededor de los puntos notas enrojecimiento o pinchazos, o si estos están pegajosos debes acudir al médico.

Si aparecen hemorroides (muy frecuentes después del parto) lávate con agua fría o ponte hielo envuelto en un paño.

También puedes utilizar alguna pomada especial, pero en este caso evita que se extienda por la herida causada por la episiotomía.

La dieta durante la lactancia

En general, come de todo pero intenta sobre todo evitar salsas y postres dulces más de una vez al día. Si estás dando el pecho, aunque no tienes que hacer una dieta especial, es recomendable que no comas alimentos demasiado picantes y condimentados.

Olvídate del alcohol y del tabaco. Estas dos sustancias pasan al bebé a través de tu leche provocando los mismos efectos que en ti: siempre negativos.

Antes de tomar algún medicamento consúltalo con tu médico.

Bebe mucha agua, y aumenta la ingesta de líquidos, especialmente leche y jugos de fruta fresca.

Gimnasia posparto

Esta dirigida a tonificar y reforzar poco a poco los músculos que han sufrido más durante el embarazo, no deben realizarse ejercicios abdominales hasta que el periné no se haya recuperado.

Estos ejercicios pueden iniciarse cuando tu medico te lo indique. Puedes comenzar con series de 10 repeticiones. Recuerda siempre que debes esperar 30 días para comenzar con los ejercicios de reeducación del periné.

Ejercicios circulatorios

CIRCULATORIO 1
Acostada boca arriba (decúbito supino), con las piernas extendidas, y los pies apoyados y elevados unos 30 centímetros (por ejemplo sobre un almohadón). Realizamos amplios giros de tobillo a ambos lados.

CIRCULATORIO 2
Acostada boca arriba (decúbito supino), con las piernas extendidas, y los pies apoyados y elevados unos 30 centímetros (sobre un almohadón). Flexiona la pierna derecha por la cadera y flexiona también la rodilla; con el pie en alto realizar amplios giros de tobillo a ambos lados, volver a la posición inicial y seguir con la pierna izquierda.

Ejercicios respiratorios

Respiración abdominal
Los ejercicios respiratorios se pueden realizar sentada, decúbito supino. Inspira, espira elevando y descendiendo el vientre.

Respiración torácica
Los ejercicios respiratorios se pueden realizar sentada, decúbito supino. Inspira, espira movilizando el tórax y manteniendo el vientre en reposo.

Ejercicios perineales

PERINEAL 1
Acostada boca arriba con las piernas extendidas, y los pies apoyados y elevados sobre un almohadón, flexiona la pierna derecha aproximando la rodilla hacia el vientre, extiende la pierna hacia arriba y rota el tobillo, vuelve a la posición inicial. Importante "Debes esperar 30 días desde el parto para comenzar con los ejercicios de reeducación del periné "

PERINEAL 2
Acostada boca arriba con las piernas semi-dobladas, Inspiración y espiración, en espiración se visualiza la vagina y se contrae, se eleva la pelvis y se mantiene la elevación durante 10 segundos al mismo tiempo que se trata de intensificar la contracción de la vagina, pasados estos 10 segundos se vuelve a la posición normal.
Es muy importante que realices este ejercicio en espiración ya que de esta forma no movilizarás los abdominales. Recuerdaque"Debes esperar 30 días desde el parto para comenzar con los ejercicios de reeducación del periné "

PERINEAL Sentada
Sentada en posición " postura de loto" y apoyada la espalda contra la pared, se apoyan ambas manos en ambas rodillas y se fuerza la aproximación de las mismas hacia el suelo; se empieza con 1 serie de 25 repeticiones, hasta llegar a 3 series.
Importante "Debes esperar 30 días desde el parto para comenzar con los ejercicios de reeducación del periné "

La depresión posparto

Es una depresión ligera que desaparece espontáneamente unos días después. Los reajustes hormonales, el cansancio o la preocupación por el bebé son razones suficientes para motivar este estado de tristeza.

Para evitar este estado, debes buscar momentos para descansar, ayudas extra mientras que te sea posible y algún rato para hablar con tu pareja y contarle tus desánimos.

Además influyen de forma considerable el cansancio acumulado de los últimos meses de embarazo y parto, el sueño que interrumpes diariamente para amamantar al bebé, la vuelta al hogar y, a veces, las presiones familiares.

Los síntomas son distintos en cada mujer, pero casi todas sienten cierta confusión, sentimiento de incapacidad para cuidar al bebé o realizar las tareas cotidianas, ganas de llorar, fatiga o dificultades para dormir.

Puede pasar en dos a tres días o durar semanas o meses. Para superar este estado la prevención es la medicina más eficaz. Por eso, de nuevo recomendamos que asistas a las clases de Preparto donde te prepararán para este momento.

No te encierres en ti misma y no te preocupes, es un estado muy frecuente. Si pasadas unas semanas persisten los síntomas o cuando estos son tan intensos que te impiden realizar las tareas normales, debes acudir al médico.

Reanudar las relaciones sexuales

Las relaciones sexuales no deben comenzarse hasta que dejes de sangrar y la episiotomía haya cicatrizado completamente. Aunque la recuperación sea muy rápida, como mínimo debes esperar cuarenta días.

Durante el tiempo que se está lactando no se suele menstruar; muchas mujeres creen que durante la lactancia no es posible quedarse embarazada, cosa que no es cierta.

Durante la lactancia no suele haber ovulación por lo que es difícil quedarse embarazada pero no imposible; lo más sensato es consultar con tu ginecólogo para que te recomiende algún método anticonceptivo durante este tiempo.

Las relaciones sexuales deben reiniciarse con cuidado. Aunque la mayoría de las veces no resultan molestas, si la episiotomía ha sido muy grande, es posible que moleste al principio.

Volver al peso habitual

Después del parto lo más importante es el descanso y la reeducación de los músculos del periné. La gimnasia habitual no debes hacerla antes de dos meses después del parto, los abdominales no están indicados hasta que se haya reeducado totalmente todo el periné.

Date un plazo para adelgazar. Ahora necesitas fuerzas para el consumo de energía que supone los cuidados al bebé.

En el parto se pierden unos 6 Kg. De vuelta a casa, seguirás perdiendo y, cuando el útero haya vuelto a su peso inicial, habrás dejado de lado 2 ó 3 Kg. más.

Después, habrá que esperar el retorno del periodo menstrual antes de iniciar un régimen. En principio no se saltes ninguna comida, en especial el desayuno, y tómate tu tiempo para comer.

Si das el pecho a tu bebé perderás peso con mayor rapidez, ya que la producción de leche requiere más grasas. Concédete al menos ocho meses a un año para recuperar el peso habitual.