Principal  |  Foro Bebes  |  Antes del Embarazo  |  Embarazo y Parto  |  Bebes de 0 a 12 meses  |  Niños de 1 a 6 años  |  Contactos

Revisiones Ginecológicas

Consulta ginecológica

Es el médico que se hará cargo del desarrollo del embarazo y de la salud del feto. En la primera visita diagnostica el embarazo, realiza una historia clínica y detecta las posibles anomalías.

También evaluara los riesgos y prescribirá cuantas pruebas sean necesarias para garantizar la salud del bebé. El ginecólogo será una gran ayuda durante el embarazo, no dudes en confiarle toda preocupación que puedas tener relacionada con el embarazo y relativas a tu vida familiar. A partir de esta primera consulta se establecerá un calendario de visitas en función de las características de cada mujer.

La primera consulta en el embarazo

La primera consulta debe realizarse antes de las doce semanas de gestación. Suele ser una visita muy exhaustiva, pues el médico tendrá que realizar una serie de preguntas y exploraciones que le permitan conocer los antecedentes médicos de la embarazada: si padece alguna enfermedad crónica, si ha tenido enfermedades graves, alguna intervención quirúrgica, si es alérgica, si tomaba alguna medicación en el momento de la concepción; las enfermedades de los familiares directos de la pareja, con el fin de detectar si existe alguna enfermedad hereditaria;bb los hábitos y datos personales de la madre (edad, trabajo, tipo de dieta, costumbres...) .

El historial ginecológico: aparición de la primera menstruación, duración habitual del ciclo menstrual, si ha tenido algún aborto anteriormente o sobre los síntomas que han aparecido desde la concepción.

También se interesará por la fecha del último periodo para calcular así la fecha probable de parto. Si no se trata del primer embarazo, preguntará sobre los anteriores embarazos; cómo fueron los partos; si dio o no de mamar y sobre el estado actual de los hijos (si están sanos, si tienen alguna secuela del parto...).

La exploración en la primera consulta del embarazo

Se realizará un examen físico completo: una exploración de las mamas, del abdomen y del cuello del útero. Si el último reconocimiento ginecológico fue hace más de un año, es muy probable que también te hagan una citología.

En esta primera consulta también se acostumbra a pedir un análisis de sangre y orina. El análisis de sangre permite conocer: el grupo sanguíneo la existencia de anemia la inmunidad a determinadas enfermedades infecciosas que puedan afectar al feto como la rubéola o la toxoplasmosis la presencia de virus de la hepatitis B o del sida.

Todas las embarazadas deberían consentir en la realización de un análisis para determinar el VIH. Si los resultados son positivos, se puede prevenir la transmisión vertical (de madre a hijo) con un tratamiento adecuado.

El análisis de orina permite analizar: los niveles de glucosa (azúcar) la presencia de albúmina u otro tipo de residuos que indiquen la presencia de alguna infección de las vías urinarias.

En esta primera consulta debes plantear al médico todas tus dudas.

Las consultas periódicas durante el embarazo

Cada medico establecerá un calendario de visitas según las condiciones de cada embarazada .En cada consulta te pesarán, te tomarán la tensión arterial, te realizarán un examen abdominal para comprobar el desarrollo del feto, observarán las manos, los tobillos y las piernas para comprobar la aparición de posibles edemas.

También en cada visita es posible que te hagan un análisis de sangre y otro de orina cuyos valores se irán actualizando posteriormente Cuando sea conveniente, harán una ecografía.

En determinados casos, las embarazadas necesitan cuidados y controles especiales ya que algunos problemas de salud aumentan el riesgo de complicaciones durante la gestación.

Los criterios que califican como de riesgo determinadas gestaciones son los siguientes: edad de la madre, existencia de algún trastorno grave en embarazos anteriores, alguna enfermedad crónica. Gracias a los avances en el diagnóstico y control prenatal, la mayoría de estos embarazos llegan a término con éxito.

La embarazada asmática

Controlado adecuadamente, el asma no tiene porqué influir negativamente en el embarazo pero la gestación puede empeorar la situación de una mujer asmática.

La mayoría de las veces será necesario tomar ciertas precauciones desde el principio:

1- dejar de fumar.
2- Evitar los resfrios, la gripe e infecciones respiratorias ,ya que no hay que exponerse a los agentes que causan alergia, pero en caso de que se desarrolle una reacción hay que tratarla rápidamente.
3- Como esta enfermedad tiene un fuerte factor hereditario, los pediatras recomiendan que las madres den el pecho a sus hijos durante todo el tiempo que puedan para evitar o retrasar su aparición.

La determinación de la glucosa

Entre las semanas 24 y 28 descartarán la presencia de diabetes gestacional mediante el test de O`Sullivan. En la actualidad se hace a todas las mujeres pero últimamente muchos especialistas piensan que sólo sería necesario en las mujeres con factores de riesgo.

Estas pruebas se realizan con objeto de descartar una diabetes gestacional, un problema bastante frecuente que, si se detecta precozmente, se normaliza mediante una dieta apropiada.

Si no se consiguen reducir las cifras de glucosa, tal vez haya que recurrir a un tratamiento con insulina. Las consecuencias de una diabetes gestacional son bebés demasiado grandes y, por tanto, posibles complicaciones en el parto.

La embarazada diabética

Ya que se trate de una madre diabética antes del embarazo o que desarrolle una diabetes gestacional, las cifras de glucosa se alteraran durante el embarazo.

En los dos casos lo importante es normalizar los niveles de glucosa durante los nueve meses mediante la dieta, pero si no basta habrá que administrar insulina.

Probablemente el médico recomiende realizar algún tipo de ejercicio moderado como caminar o nadar, pero siempre teniendo en cuanta que no conviene cansarse ni forzar el organismo.

El embarazo contribuye a desencadenar la diabetes. El problema es que las cifras altas de azúcar en sangre afecta al feto, especialmente durante las primeras semanas, cuando se desarrollan todos sus órganos.

Un buen control desde los primeros meses disminuye el riesgo de que estos bebés tengan alguna malformación. Si este control no se lleva a cabo, sabemos que aumentan las posibilidades de abortos, de partos prematuros, de infecciones maternas como cistitis o pielonefritis, de hipertensión y de macrosomías (bebés extremadamente grandes).

Además de la realización de ecografías y demás pruebas para conocer el estado del bebé, algunas veces se recomienda ingresar a la madre unos días antes de la fecha probable de parto para poder seguir más de cerca los últimos días de la gestación.

La embarazada hipertensa

La hipertensión (tensión alta) puede afectar al funcionamiento de muchos órganos vitales, aunque sea asintomático. De hecho a esta enfermedad se le llama el asesino silencioso.

Por ello para que el embarazo de una mujer hipertensa transcurra sin problemas, será necesario un seguimiento estricto además del control médico más adecuado.

Además de una dieta sana será muy importante evitar las situaciones de estrés o cansancio excesivo. En los casos en que aparezca inflamación en las manos, los tobillos o la cara o si aparecen fuertes dolores de cabeza, será necesario consultar al médico cuanto antes.

Si la subida de la cifras de tensión arterial se acompañan de otros síntomas como edemas o proteína en la orina, se trata de una preeclampsia o hipertensión inducida por el embarazo.

Este trastorno suele aparecer después de la semana 20 y aparece mucho con más frecuencia en primerizas. De hecho, si el primer embarazo terminó en un aborto, sólo este hecho parece reducir significativamente el riesgo de que haya preeclampsia en el siguiente embarazo.