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El crecimiento del niño de 1 a 3 añosAl año, el bebé ya no es un pequeño que sólo come y duerme. En pocos meses se ha convertido en un pequeño con una necesidad imperiosa de aprender. La rapidez con la que ha crecido (triplica su peso al nacimiento y duplica su talla) lo ayudará a desarrollar nuevas actividades. Los pediatras pesan y miden al niño en cada revisión. El objetivo es observar que el crecimiento es adecuado y controlar que los percentiles se mantienen similares a los del nacimiento. Es decir, habrá que observar si aparece algún descenso brusco respecto a las medidas anteriores. Lo ideal es que siga su senda respecto al peso y a la talla. El ritmo de crecimiento: La velocidad de crecimiento hasta los cuatro años es vertiginosa. Hacia los dos años el niño ha alcanzado la mitad de la talla que tendrá cuando sea un adulto. Las medias pueden ser las siguientes:
Ahora bien, el ritmo de crecimiento es bastante irregular. Durante un mes puede crecer mucho y estacionarse ahí durante tres o cuatro, para volver a dar otro estirón y sorprendernos. A los 24 meses, los valores medios se sitúan en torno a los 12,5 Kg. de peso y a los 87 cm. de estatura. Entre los 24 y los 36 meses su peso aumentará como media dos kilos y su estatura aumentará en torno a los 9 o 10 cm. La dentición al año: Aunque es muy difícil establecer las fechas de salida de los dientes, lo normal es que hasta el segundo año de vida aparezcan de esta forma:
El desarrollo psicomotor del niño de 1-2 años15 meses
18 meses
21 meses
24 meses
El desarrollo psicomotor a partir de 1 añoDurante el segundo año de la vida del niño perfeccionara las habilidades manuales adquiridas y la capacidad de caminar sin ayuda.Agarrar y arrojar objetos: La coordinación mano-objeto se perfecciona a partir del primer año. Agarra los objetos, los manipula, es capaz de pasarlos de una mano a otra y los deja caer. Este gesto sólo requiere abrir su manita, pero más adelante (hacia los 15 o 18 meses) aprenderá a arrojarlo al suelo. Dedicará muchas horas a coordinar este movimiento y se sorprenderá por los resultados, el ruido y la reacción de sus padres que se lo darán otra vez. El tacto: Durante esta etapa aprenderán también a abrir y cerrar las puertas de los armarios, a golpear los objetos, a manejar los interruptores, especialmente cuando son capaces de ver las consecuencias de sus actos: si aprietan ese botón blanco se enciende la luz y si empujan la puerta, se abre. También, muy pronto, serán capaces de pasar las páginas de un libro y fijarse en los dibujos y en los colores que allí aparezcan. Aprender a comer solo: También en estos meses querrán comer sin ayuda. El movimiento de la cuchara se perfecciona de forma asombrosa y, muy pronto, podrá comer solo. Aprender a desvestirse: Primero aprenderán a desnudarse y, muy pronto, querrán intentar vestirse sin ayuda. Los zapatos y las medias serán las primeras prendas de las que se desprenderán con más facilidad. Más adelante, es bueno probar con el pijama y los pantalones. Aprender a caminar: La mayoría de los niños comienzan a caminar a partir de los 12 meses. Se trata, sin duda, del logro más esperado por nuestra parte y por la suya. Que un niño comience a caminar antes no significa que sea más inteligente que otro que lo ha hecho más tarde. La independencia que les da moverse solos tiene repercusiones muy positivas en su desarrollo, pero para que nada entorpezca sus progresos, debemos reforzar las medidas de seguridad en el hogar. No hay que olvidar que los accidentes en el hogar son la primera causa de mortalidad infantil en los países desarrollados. Comenzará a caminar cuando se sienta seguro, no debemos forzarlo en su desarrollo. Los padres debemos de estar a su lado ofreciéndoles seguridad, sin sobreprotegerles, pero tampoco exigiéndoles. Lo primero que hará será ponerse de pie apoyándose en algo.Luego se levantará sin peligro alguno y, más adelante, comenzará a dar sus primeros pasitos con desplazamientos laterales sin soltarse del borde. Una vez que sea capaz de recorrer el espacio protegido, habrá llegado el momento de dejarle en espacios más abiertos. Se caerá muchas veces, y se volverá a levantar para intentarlo otra vez. En estos casos no debemos asustarnos y gritar o llamarlos sobresaltados, si nosotros estamos tranquilos el también lo estará.
El desarrollo psicomotor a partir de 2 añosDe los dos a los tres años, los cambios más espectaculares se producen en el ámbito intelectual. Aprender a dibujar, a jugar y a hablar con corrección. Saltar y correr.A esta edad, ya domina la marcha y camina con seguridad y balanceando los brazos como los adultos. Incluso, corren, caminan hacia atrás y son capaces de dar una patada a una pelota. También saltan y suben y bajan las escaleras con gran precisión, aunque necesiten un punto de apoyo. La precisión manual: Su destreza manual les hace pasar perfectamente las páginas de los cuentos, abrir y cerrar tapones (con movimientos de rotación) jugar con juguetes más complicados (construcciones, piezas...) y manejar objetos pequeños. Estos avances, se traducen en un deseo de ser independiente. Es el momento de enseñarles a lavarse, a bailar al son de músicas alegres, a cantar sencillas canciones, a señalar las partes del cuerpo... Los juegos: Es la etapa del juego simbólico, es decir, el niño representa en sus juegos una situación vivida y la reproduce en una situación de ficción con sus muñecos o sus peluches. Cualquier objeto se convierte en un ser animado: una escoba en un caballo, una caja en un tren... cualquier objeto es susceptible de ser objeto de su imaginación. También es la etapa de imitar a las personas más cercanas. Les encanta actuar como si fueran el papá, la mamá o los abuelos. Si van ya a la guardería, también imitarán a las cuidadoras. Los dibujos: A partir de los dos años les encantará garabatear constantemente. Las líneas y los colores indescifrables serán para ellos su casa, una vaca o su papá. No debemos insistir en que dibujen como nosotros queramos, su imaginación se irá adaptando poco a poco a sus necesidades. El lenguaje: Hacia los dos años ya son capaces de elaborar una frase: más dos palabras con un verbo. Primero utilizan sustantivos y verbos: coche corre (en infinitivo, normalmente) y más tarde adjetivos y pronombres: mío, tu, bueno. A los dos años y medio son capaces de decir su nombre y apellido y lo normal es que el vocabulario se haya triplicado respecto al que tenía a los dos años. También es capaz de contar cosas y de expresar algunos de sus sentimientos. Desarrollo Psicomotriz: 2-3 añosMOTRIZ
INTELECTUAL
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