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La forma del pieEl pie de un niño, al ser un órgano en evolución, requiere muchos cuidados y una atención especial para asegurar un crecimiento sano.El pie del niño no se desarrolla totalmente hasta los 3 años, pero para no interferir en esta evolución, es muy importante que desde el momento en que comienza a caminar, se cuiden sus primeros pasos protegiéndole con el calzado más adecuado. Formación del pie durante la infancia: Los primeros años, la planta del pie es plana, aún no se ha desarrollado el arco plantar y en su lugar hay una gruesa capa de grasa. La característica más llamativa de los pies de los bebés es su flexibilidad. Pueden realizar movimientos imposibles para un adulto: los giran, doblan o tuercen de forma especialmente llamativa. Esto se debe a que los ligamentos y las articulaciones de las piernas y los pies de los bebés son extremadamente flexibles. Se necesitarán varios años más para adquirir la forma y posición que tendrán cuando sean mayores. No hay que olvidar que el pie del niño al nacer está formado por una estructura compuesta, casi en su totalidad, por cartílagos, y no es hasta los 18 o 19 años cuando se consolida finalmente. El calzado infantil debe adecuarse al desarrollo físico y motor de los niños, pero también debe permitirles realizar con comodidad las actividades propias de esta etapa. Un calzado que no cumpla estas condiciones puede poner en peligro la salud del niño, incluso, provocar problemas más graves que arrastre hasta la madurez.Elegir un buen calzado es, muy importante y debe basarse en criterios que no sean solamente estéticos.
Problemas en los pies y al caminarMuchos bebes recién nacidos tienen los pies hacia dentro posiblemente como consecuencia de la posición que han tenido en el útero o a causa de algún otro problema en los huesos o en la cadera. Pero son desviaciones que tienden a corregirse entre los 6 meses y los 3 años.También es muy frecuente que cuando empiezan a caminar giren los pies hacia afuera, otros lo hacen de puntillas o con los talones. Si lo hace de vez en cuando no tiene demasiada importancia, pero si la costumbre se prolonga en el tiempo, será necesario consultarlo. Es normal que cuando el niño comienza a caminar se caiga repetidas veces y tenga gran inestabilidad. No es frecuente que en esta etapa se evidencien problemas en las piernas o en los pies, pero el pediatra, en los controles periódicos, estará atento a los trastornos que puedan aparecer mientras aprende a caminar. Zapatos hasta que empiezan a gatearTodos los ortopedistas están de acuerdo en que los zapatos de los niños deben de ir cambiando de acuerdo a su edad. Deben ajustarse a sus necesidades de desarrollo por lo que es importante que cumplan ciertos requisitos.Hasta los 7 u 8 meses, cuando el niño comienza a gatear, es bueno que tenga los pies descalzos o con medias de lana o algodón. Si hace frío, los zapatos recomendados son livianos, suaves y muy flexibles, hechos con tejidos transpirables, la suela debe ser blandita, el pie del bebé debe estar suelto y cómodo. Zapatos para el gateoUna vez que el bebé comienza a gatear, intentará también ponerse de pie. Es el momento de elegir zapatos que le aporten más seguridad.Además, poco a poco tendrá que acostumbrarse a estar calzado, de hecho, algunos pediatras recomiendan utilizar modelos con una plantilla interior para estimular la formación del arco plantar. En general, los zapatos recomendados para el gateo deben cumplir las siguientes características:
Zapatos para cuando empieza a caminarAlgunos pediatras recomiendan que los niños estén el mayor tiempo posible descalzos siempre que la superficie sea calentita, regular y no haya objetos que impidan la marcha. La arena de la playa o el césped son "pavimentos" ideales para dejarles descalzos.Otros, consideran que un zapato es esencial para la formación del pie del niño. Incluso, algunos zapatos correctivos detienen el desarrollo de algunas deformidades, alteraciones que, si no se tratan, podrían ocasionar molestias en la edad adulta. El zapato ideal para los niños que empiezan a caminar debe ser:
Una creencia muy extendida es que los niños deben llevar botas para impedir que se doblen los tobillos. Sin embargo, los expertos opinan que lo ideal es que los muevan de un lado a otro para que se desarrollen de una manera natural. Solo se aconsejan las botas para protegerlos del frío. Es imprescindible probárselosNunca debemos comprar los zapatos sin antes probárselos. Para probarles los zapatos es aconsejable ponerle una media similar a las que vaya a utilizar.Hay que observar al niño mientras camina por el negocio y estar atento para observar si se encuentra o no molesto. Aunque conozcamos su talla, siempre hay que probar los zapatos al niño antes de comprarlos. Además de que las tallas no son coincidentes en todas las marcas, no todos los modelos encajan igual en los pies de los pequeños. Una forma sencilla para saber si es su talla exacta, es meter el dedo entre el talón y la parte trasera del zapato con el niño de pie. Si entra con soltura, es su talla. Si optamos por poner la suela contra la planta del pie, hay que tener en cuenta que debe sobrar por delante y por detrás al menos un centímetro o centímetro y medio. No debemos olvidar que un zapato pequeño daña tanto el pie del niño como otro demasiado grande que le impida caminar con soltura. Lo importante es que el niño tenga los pies protegidos y los zapatos bien sujetos. Hay que evitar también el exceso de sudoración, lo ideal son las medias de algodón en verano y de lana en invierno. Muchos especialistas consideran que no se deben utilizar los zapatos del hermano mayor, aunque estén nuevos, poque tienen marcada la forma particular de su huella. Otros pediatras, sin embargo, no son tan rígidos y defienden que se aprovechen siempre que no estén deformados. Los pies de los niños crecen muy rápidamente, a veces, dejan los zapatos prácticamente sin usar. Las estadísticas dicen que el pie de un niño crece una media de 3 cm. al año. Desde que aprende a caminar hasta los tres años de edad pueden utilizar cualquier tipo de calzado (sandalias, zapatillas de lona, botas...) pero es preferible dejar para más adelante los mocasines, las chinelas y las ojotas, ya que estos modelos no sujeten bien el pie y les obliga a esforzarse demasiado al caminar. El mejor material es el cuero, las zapatillas deben utilizarse con moderación ya que favorecen la sudoración, y el plástico sólo está aconsejado para tiempos más cortos, por ejemplo para la pileta. |