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El Primer Dia De Jardin

El primer día de jardín

El jardín de infantes no es un mundo aparte del hogar o de la familia, sino una prolongación de la educación que se está dando en ella. Por eso, los padres deben contribuir para que los dos mundos donde se desarrollará el niño convivan de forma armónica y se complementen eficazmente.

Unos días antes de comenzar las clases, es bueno que le hables del jardín y de todas las cosas buenas que va a encontrar allí. Podemos describirle lo bonita que es su clase y lo bien que lo va a pasar allí.

Conviene que, antes de que empiecen las clases lo acompañes para que conozca el sitio y se vaya acostumbrando a él. Es esencial que, al menos el primer día, el papá o la mamá se quede con él, aunque luego lo lleve otra persona, los primeros días es importante la presencia de alguno de ustedes.

Unos días antes debemos empezar a acostumbrarlo a los nuevos horarios:

  • Que se acueste temprano.
  • Se levante un poquito antes.
  • Que adopte los mismos horarios de las comidas que tendrá en la escuela.
  • Si aún es pequeño y tiene costumbre de dormir una breve siesta por la mañana, es el momento de empezar a prescindir de ella.

Antes de empezar, la mayoría de los jardines citan a los padres para explicarles cómo va a ser el proceso de las clases. Es bueno mantener una relación fluida con las maestras y demostrar delante del niño que confías en ellas.

Es muy importante que, aunque te dé mucha pena dejar a tu hijo el primer día, te vea contenta y confiada. Los niños pequeños son extremadamente sensibles a tus estados de ánimo, y si te ve triste o preocupada, pensará que lo dejas en un sitio que no es bueno para él.

Cómo vestirlo para el jardín

La ropa debe ser cómoda para que pueda moverse sin problemas. Las prendas han de ser muy fáciles de cambiar sobre todo, si todavía usa pañales.

Nunca deben ir demasiado abrigados para que no transpiren, cuando corran o jueguen. El calzado debe ser flexible y, sobre todo, hay que tener en cuenta que la suela sea antideslizante, para evitar resbalarse.

En muchos jardines, les pedirán que lleven una bolsa con ropa y muda limpia, porque aunque controlen los esfínteres, no es raro que los primeros días puedan mojarla sin querer..




Qué hacer cuándo no quiere ir al jardín

Es frecuente que los primeros días se quede llorando sólo unos minutos, los suficientes para que te vayas preocupada. Sin embargo, es casi seguro que se calle al poco rato.

Los educadores saben que a los niños les duele separarse de sus padres, pero cuando ven la cantidad de cosas que pueden hacer en el jardín se les olvida.

Hay determinadas situaciones en que les cuesta mas ir al jardín:

  • Después de un fin de semana o de las vacaciones.
  • Si han estado enfermos y han faltado algunos días.
  • Si ha ocurrido algún acontecimiento especial en la familia.
  • Si coincide el ingreso en la guardería con la crisis de los extraños, en torno a los 8 o 9 meses. A esta edad es normal que los niños se sientan mucho más apegados a sus padres.

En estos casos, los psicólogos recomiendan seguir las siguientes pautas:

  • Es importante que seas constante a la hora de ir a buscarlo.
    Si se acostumbra a que vayas a buscarlo justo después de la siesta o antes de comer, procura no retrasarte demasiado, eso lo haría sentirse inseguro.
  • Si siempre se queda llorando, lo mejor es que hables con las maestras para buscar una situación intermedia.

A veces bastan soluciones muy sencillas:

  • No llevarlo en brazos.
  • Dejar que lo lleve otra persona durante unos días, no es bueno prolongar las despedidas; un beso y un adiós rápido son suficientes.
  • Tampoco conviene aprovechar un despiste del niño para irnos, esa actitud le desconcertaría. Es mucho mejor que te vea tranquila en la despedida
  • No debes mostrarte demasiado preocupada ni magnificar el problema. Es normal que a los niños tan pequeños les cueste separarse de sus padres, pero también deben aprender de a poco a ser independientes.