Principal  |  Foro Bebes  |  Antes del Embarazo  |  Embarazo y Parto  |  Bebes de 0 a 12 meses  |  Niños de 1 a 6 años  |  Contactos

Las Mascotas

Qué animal elegir

Hay muchos niños que conviven con su familia y con alguna mascota. El perro, el gato, el pájaro o el hampster son un miembro más de la familia. Suele ser el propio niño, con dos o tres años, quien pide tener un animal al que cuidar.

Muchas veces es un capricho y, por eso, los padres son quienes deben valorar la conveniencia o no de adoptar un animal. Los niños pequeños necesitan un animal que puedan acariciar y tocar. Para un niño de corta edad el contacto táctil es muy importante, de ahí su preferencia por los peluches.

Por eso, el animal debe ser de pelo suave y lo suficientemente manso como para aguantar los cariños del pequeño. También debe ser un compañero de juegos con un tamaño adecuado a la edad del niño.

Los bebés de un año o año y medio pueden tener arranques bruscos de agresividad hacia el animal. Pueden apretarles, colgarse de ellos o abrazarles con demasiado ímpetu. Por tanto, es imprescindible que el animal sea tranquilo y que pueda adaptarse a las actitudes del niño.

Los animales transmiten enfermedades

Un animal sano no transmite ninguna enfermedad,siempre y cuando esten vacunados, desparasitados y limpios. La higiene debe extenderse también a todas sus cosas: los cacharros para alimentarle, el lugar donde duerme...

Para prevenir, debemos lavarnos las manos después de jugar con él y utilizar guantes cuando se manipulen sus objetos. Desde el principio hay que transmitir al niño esta costumbre.

Los perros y los niños

Son muy buenos compañeros para los niños. Fomentan en ellos la responsabilidad y la sociabilidad pero hay que escoger un animal que por su raza sea pacífico y no demasiado grande.

Es necesario sacarlo a la calle al menos dos veces al día y llevarlo a las revisiones anuales del veterinario para vacunarlo y desparasitarlo.

El único peligro es que el animal tire al niño en sus carreras, pero la mayoría de las veces se convertirán en sus más fieles cuidadores y amigos de juegos.



Los gatos y los niños

Buenos para niños cariñosos y tranquilos, pues son animales a los que les gusta más recibir caricias que dar afecto. Deben ser animales tranquilos y que toleren bien la convivencia.

El unico problema es que su piel provoca muchas alergias y, pueden ser un potencial peligro para las embarazadas ya que transmiten el virus de la toxoplasmosis.

Además, suele ser imprescindible castrarlos pues los machos, en celo, marcan su territorio con la orina y las hembras, tiene celos muy seguidos y se vuelven muy ariscas.

Los pájaros y los niños

Para niños muy pequeños no son tan recomendables, porque no los pueden agarrar ni tocar y aún no disfrutan escuchándolos u observando sus movimientos.

Los cuidados que necesitan son mínimos (mantenerlos limpios y con el alimento suficiente en la jaula) pero con los loros y los periquitos que pueden picar si alguien les acerca la mano,hay que tener mas cuidado.

Los animales no son juguetes

Es muy importante que el niño entienda desde el primer momento que una mascota no es un juguete. Con palabras que él entienda, debemos explicarle que se trata de un ser vivo que puede reaccionar bruscamente si le trata mal o, por ejemplo, si le quita la comida o le molesta mientras come.

El cuidado de la mascota recaerá sobre los adultos, aunque sea el niño quien más disfrute con él. Hasta los seis o siete años no serán capaces de cuidarlo y, por supuesto, no hay que confiar en que lo hagan.

Jamás debemos dejar a un niño solo con un gato o un perro, por muy pacíficos que sean. Las reacciones pueden ser imprevisibles y, un susto en un niño pequeño, puede ser la causa de una fobia de más grande.