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Rivalidad entre hermanosLas peleas entre hermanos son un hecho natural e inevitable. En toda relación fraternal conviven instintos de amor y de agresividad a la vez, pero a medida que los hermanos se hacen mayores, la rivalidad va superándose dando paso a una mayor unión y amistad.Con nuestros hermanos aprendemos a relacionarnos con los demás y esto nos facilitará la socialización. Uno de los problemas más frecuentes entre los hermanos durante la etapa infantil deriva de la necesidad de compartir los juguetes, los objetos, y, por supuesto, el cariño de papá y mamá. Hasta los seis años, el niño se caracteriza por ser egocéntrico que lo hace sentirse el centro del universo. Por eso repite constantemente "esto es mío". Un hermano lo obliga a compartir, incluso lo más importante para él, que es la atención de mamá y papá. Causas de los celos infantilesA pesar de que los padres quieran a todos los hijos por igual, es posible que determinadas actitudes provoquen o agudicen los celos infantiles.Algunos ejemplos de tales actitudes:
Tiene celosConductas que pueden mostrar los niños celosos:
En ocasiones adoptan conductas desafiantes hacia la mamá el papá, familiares y maestros, se enojan con sus compañeros, se aíslan socialmente, muestran pruebas de afecto exageradas. La actitud adecuada de los padresPodemos afirmar que se trata de un estado emocional característico de la infancia y muy, muy frecuente, que suele evolucionar en mas o menos tiempo, prácticamente en todas las familias los niños pasan por una etapa de celos.Consejos para evitar que esa actitud se prolongue demasiado:
Y debemos intentar:
Un hermanito nuevoUn hermanito sin duda es una circunstancia que ocasiona celos en la mayoría de los niños. Es muy importante hacer participar al hermano mayor en los preparativos para la llegada de un bebé: preparar la cuna y la habitación, comprar la ropita.Hay que tratar de evitar expresiones del tipo: "ahora si que vas a tener que compartir", o "ya sabes, lo tendrás que cuidar porque el niño será muy pequeño y tu ya eres mayor" etc. Esto no haría más que sobrecargar al hermano mayor. También debemos evitar hacer coincidir varios acontecimientos con la llegada de otro hermano. Por ejemplo, no conviene quitarle el pañal coincidiendo con el nacimiento o llevarlo a al guardería los días antes o después de que llegue el bebé. Pensaría que el nuevo hermano lo echa de su casa y que él se tiene que ir, pero mamá se queda en casa con su hermano-rival. También hay que tener cuidado con expresiones tan frecuentes como: "no lo toques", "que se te va a caer" y sustituirlas por frases que estimulen sus actitudes: "qué bien lo cuidas" "ayudame a bañarlo". Es necesario involucrar a los hermanos en las tareas de cuidado del pequeño: el baño, darle de comer, pasearlo, así como buscar determinados momentos para dedicarlo exclusivamente al hermano mayor. Un paseo a solas, leerle un cuento sólo a él, son algunas ideas para hacer que se sienta un poco “hijo único”. |