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Roturas “en tallo verde”Los niños tienen los huesos tan flexibles que la mayoría de las veces sufren fracturas llamadas "en tallo verde": los huesos se doblan y se rompen sólo por un lado, como si se tratara de una madera tierna.Este tipo de fracturas infantiles curan rápidamente, pero la recuperación puede ser más lenta y es necesario un control médico más exhaustivo, ya que si aparece una lesión en el cartílago epifisario o placa de crecimiento, (que es el tejido situado en el extremo de los huesos que aún están creciendo) se debe controlar muy bien, para que no se detenga el crecimiento prematuramente. A pesar de este riesgo, el pronóstico de las fracturas es más favorable dado que por la misma razón, el crecimiento, se facilita la reconstrucción anatómica sin dejar secuelas. El dolor agudo y la incapacidad para mover el miembro afectado nos harán sospechar que se trata de una fractura. Es importante acudir a un centro médico ante la menor sospecha porque el dolor, para el niño, puede ser insoportable. El tratamientoDespués de realizar una radiografía y reducirle la fractura en caso necesario, las inmovilizaciones (yeso) es la forma habitual de tratar las fracturas.Se trata de un vendaje recubierto por un material que, al sumergirse en agua, se aplica y adapta a la parte lesionada. Una vez seco se endurece, lo que impide cualquier movimiento de la parte afectada. Unas semanas con el yeso bastarán para que la fractura cure totalmente. Los cuidados del yeso
Es muy importante mantener el yeso en buenas condiciones:
Será necesario acudir al médico si:
En circunstancias normales el yeso no debe molestar. Sistema ÓseoEl sistema óseo de los niños presenta una diferencia fundamental con el de los adultos, podríamos decir que no ha “completado” su formación. Los huesos todavía deben crecer y para que no se detenga ese crecimiento determinadas partes de los huesos están formados por cartílagos, fundamentalmente los extremos.Estas zonas cartilaginosas son más débiles que el hueso por lo que se lesionan (se rompen) con más facilidad. Por esta razón las fracturas son más frecuentes en los niños pequeños, y los esguinces, las contracturas y otros problemas traumatológicos afectan a los niños más mayores, a partir de 8 o 10 años. La mayoría de las lesiones se producen por algún golpe o movimiento brusco que casi siempre se produce jugando o haciendo deporte. En cualquier caso, hay que consultar lo antes posible con el médico quien realizará el tratamiento adecuado. |