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Tiene una Fractura

Roturas “en tallo verde”

Los niños tienen los huesos tan flexibles que la mayoría de las veces sufren fracturas llamadas "en tallo verde": los huesos se doblan y se rompen sólo por un lado, como si se tratara de una madera tierna.

Este tipo de fracturas infantiles curan rápidamente, pero la recuperación puede ser más lenta y es necesario un control médico más exhaustivo, ya que si aparece una lesión en el cartílago epifisario o placa de crecimiento, (que es el tejido situado en el extremo de los huesos que aún están creciendo) se debe controlar muy bien, para que no se detenga el crecimiento prematuramente.

A pesar de este riesgo, el pronóstico de las fracturas es más favorable dado que por la misma razón, el crecimiento, se facilita la reconstrucción anatómica sin dejar secuelas.

El dolor agudo y la incapacidad para mover el miembro afectado nos harán sospechar que se trata de una fractura. Es importante acudir a un centro médico ante la menor sospecha porque el dolor, para el niño, puede ser insoportable.

El tratamiento

Después de realizar una radiografía y reducirle la fractura en caso necesario, las inmovilizaciones (yeso) es la forma habitual de tratar las fracturas.
Se trata de un vendaje recubierto por un material que, al sumergirse en agua, se aplica y adapta a la parte lesionada. Una vez seco se endurece, lo que impide cualquier movimiento de la parte afectada. Unas semanas con el yeso bastarán para que la fractura cure totalmente.

Los cuidados del yeso

Es muy importante mantener el yeso en buenas condiciones:
  • Debe estar siempre seco, la humedad puede ablandarlo y hacer que sea ineficaz. Al bañar o lavar al niño es necesario recubrir el yeso con una bolsa de plástico o con unas fundas especiales de venta en farmacias.
  • No se debe retirar el almohadillado de algodón del interior.
  • Si le pica, no hay que rascarlo con objetos punzantes, porque se puede lastimar la piel.
  • No se debe recortar el yeso, en ningún punto, con el objeto de ganar comodidad, porque al variar la presión podría desaparecer la eficacia.

Será necesario acudir al médico si:

  • Se oscurecen los dedos y el niño siente entumecimiento o molestia.
  • Aumenta el dolor y se queja mucho, puede ser debido a la hinchazón y a una presión excesiva de la inmovilización.
  • Tiene fiebre.
  • Tiene las manos o los pies muy hinchados, el yeso podría estar dificultando la circulación sanguínea.

En circunstancias normales el yeso no debe molestar.



Sistema Óseo

El sistema óseo de los niños presenta una diferencia fundamental con el de los adultos, podríamos decir que no ha “completado” su formación. Los huesos todavía deben crecer y para que no se detenga ese crecimiento determinadas partes de los huesos están formados por cartílagos, fundamentalmente los extremos.

Estas zonas cartilaginosas son más débiles que el hueso por lo que se lesionan (se rompen) con más facilidad. Por esta razón las fracturas son más frecuentes en los niños pequeños, y los esguinces, las contracturas y otros problemas traumatológicos afectan a los niños más mayores, a partir de 8 o 10 años.

La mayoría de las lesiones se producen por algún golpe o movimiento brusco que casi siempre se produce jugando o haciendo deporte. En cualquier caso, hay que consultar lo antes posible con el médico quien realizará el tratamiento adecuado.